No apto para cardíacos

Hacer planes depende del estado de ánimo con el que uno se levanta. Aprovechando que hoy es fiesta en Alemania (Ascensión de Jesucristo a los cielos, y ya de paso, día del Padre) y después de haberme recuperado del exceso de capiroskas ingeridas anoche, gracias a una sesión de diez horitas de sueño, os voy a proponer algún plan para este finde.

Los de hoy están dirigidos a los amantes de las emociones fuertes, a aquellos a los que les gusta descargar adrenalina, gritar y, a veces, pasar miedo.

El que avisa no es traidor.

1. BMW Ring-Taxi

Por eso de que lo tenemos al lado de casa, es posible que este finde nos acerquemos al circuito de Nürburgring-Nordschleife. También conocido como Die Grüne Hölle (“El infierno verde”), el legendario trazado situado en la comarca alemana del Eifel es punto de peregrinación obligatorio para todos aquellos amantes de las carreras y la conducción.

NordschleifeCon una longitud de 20,800 kilómetros -trazado original- y un circuito moderno –Grand Prix Strecke, 5,148 km- donde se disputa, entre otros eventos, el GP de Alemania de F1 cada dos años -alternándose con el circuito de Hockenheim-, el Infierno Verde es un centro de pruebas para todos los fabricantes de coches deportivos debido a lo exigente de su trazado. Lo es sobre todo la parte antigua, el Nordschleife. Las 73 curvas de su trazado serpentean entre las montañas Eifel y no dan el más mínimo respiro a los pilotos. Es un circuito antiguo, atípico y peligroso. Y si no, que se lo pregunten a Niki Lauda. Y es que en el año 1976, el piloto austríaco sufría un accidente gravísimo que precipitó el fin de la mayoría de las competiciones internacionales en el Ring, entre ellas, cómo no, la F1.

Afortunadamente, el bueno de Niki Lauda sobrevivió al accidente y a día de hoy se pasea con su gorrita por el paddock de cada Gran Premio de F1 fin de semana sí, fin de semana también, actuando como experto para el canal de televisión alemán propietario de los derechos de explotación del mundial, RTL.

Sucesos como el que acabo de relatar no han hecho más que engrandecer la leyenda del trazado. Con el fin de rentabilizar al máximo las instalaciones, además de organizar eventos de todo tipo -desde carreras de coches clásicos, a las 24 horas de Nürburgring- el Nordschleife ofrece multitud de actividades deportivas a los amantes del automovilismo. Track days, días de acceso libre para turistas, alquiler de coches de serie y competición, o el plan del que vamos a hablar hoy, el exitoso BMW Ring-Taxi.

Con un coste de 225 € por vuelta, la experiencia no es lo que digamos barata. Eso sí, el dinero está bien invertido. Hace unos años, la encargada del servicio era Sabine Schmidt, piloto alemana con más de 20.000 vueltas al circuito a sus espaldas. ¿He dicho 20.000? Con razón es conocida como “The Queen of the Nürburgring” o “La taxista más rápida del mundo”.

2. Marineros de agua dulce

El siguiente plan nos lleva nada menos que hasta Nueva Zelanda, a Queenstown, para ser más exactos. Esta pequeña localidad de poco más de 16.000 habitantes, situada al suroeste de la isla más grande – the South Island- de Nueva Zelanda, ofrece todo tipo de actividades deportivas relacionadas con la naturaleza que atesora. Cuatro estaciones de esquí para los amantes de los deportes de invierno, puenting o rafting, son algunas de las posibilidades que ofrece el turismo de aventura de la región. Aunque lo que hoy nos interesa tiene que ver con cierta lancha.

Una muy especial.

Conocidas en inglés como jetboat, estas lanchas de propulsión a chorro son ideales para navegar en zonas de baja profundidad, debido al mínimo calado de sus cascos. Así pues, este tipo de embarcaciones parecen aptas para lo que pretendemos hacer, surcar las gélidas aguas de algún río neozelandés.

El concepto es simple. Te pones un chaleco salvavidas -ya sabemos que la seguridad es lo primero-, te subes a bordo, te pones cómodo y a disfrutar.

3. Speed Flying

Ahora que por fin hemos dejado el invierno atrás, vengo yo a ofreceros un plan relacionado con el esquí. Que nadie se preocupe, ya que la temporada de invierno no ha hecho más que empezar en Argentina…

Híbrido entre el esquí y el parapente, el Speed Flying es un deporte para aquellos que no le temen prácticamente a nada. Desde luego no es fácil de practicar, ya que combina lo mejor de los dos deportes antes citados, y exige unas condiciones meteorológicas, cuanto menos, aceptables.

Compañías como Speedfly California ofrecen cursos que van desde los 275$ que cuesta el básico introductorio de un día, a los 975$ del Basic Speed Flying, que consta de tres días de entrenamiento tras los cuales estás capacitado para volar sin supervisión en la reserva india de Soboba, California. Si vemos que este deporte es el nuestro, los amigos de Speedfly California ofrecen otro curso de 1200$, conocido como S1 Rating, mediante el cual podremos volar en espacios habilitados para ello en todo el mundo, inlcuidas estaciones de esquí.

Disfrutad.

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